de Alegría

•abril 9, 2008 • Dejar un comentario

Obviando el hecho de que esta fumada, Ella es preciosa, su cuerpo se relaja con cada calada y sus hombros empiezan a bailar, recomponiéndose del duro día.

Se le dibuja una tímida sonrisa y sus ojos se hinchan un poco, así que su mirada se intensifica para poder ver bien. Yo la miro de reojo, y a veces no se da cuenta. Cuando por fin me ve, y me descubre mirándola, regodeándome en su mundo sin permiso, sonríe y me mira con dulzura.

Vuelve a cerrar los ojos por un instante como volviendo allí donde estaba, y vuelve a sonreír. Me mira así, con esos ojos, y parece que me desarma y entonces pregunta -¿Qué?- Y me regala una sonrisa con dientes.

Y es que cuando sonríe con dientes, me dan ganas de besarla hasta que sofocada y entre risas grite -para, pesao! – Mientras se recompone toda digna, con una sonrisa escondida entre los labios.

Y a veces es lo que hago, otras, como hoy, levanto los hombros y le digo, – nada, solo te miraba- y a Ella se le vuelven los ojos vidriosos. Nunca he sabido si de pena o de alegría. Espero que sea de alegría.

de la monotonía de los mundos

•abril 8, 2008 • Dejar un comentario

“Y no es que esté mal si las cosas nos encuentran otra vez cada día y son las mismas” Cortazar.

Todos los dias son iguales. Y así es como los buscamos y construimos, son las rutinas que mueven el mundo, como los engranajes de una maquina que nunca se para.

Como Dios decía a los arcangeles en “Cartas desde la tierra” susurrandole a Marc Twain al oido, los hombre somos un experimento asombroso y reunimos todas las cualidades de los animales. Somos astutos como los zorros, precavidos como las tortugas, fieros defensores cuando se ataca la manada. Pero en el reparto, a cada uno le toco un poco más de alguno de los animales.

¿Qué serías tú, si fueses un animal? Probablemente tendrías las piernas de un Mono, que salta sin parar con una energía que arranca sonrisas. Y en lugar de esa preciosa naricita tendrías la larga trompa de un viejo Elefante, que recuerda cada arruga de su cuerpo y que se complace compartiendo las muchas que vendrán.

Los mundos, sus rutinas y sus pinceladas.

Todos los dias son iguales. Y no es que esté mal. En la monotononía nos encontramos y nos descubrimos. Interactuamos con el resto de los desconocidos que viven sus vidas iguales. A veces nos miramos en otros ojos que nos miran y aunque lo creamos, ese dia ya no es igual. La esencia, la rutina que nos mantiene en pie, que nos hace levantarnos es la misma. Pero los matices, los colores y los ojos de quien te mira, cambian. Y eso es lo que hace unico el dia que vives.

Cuando te miro de cerca me parece ver esos grandes ojos de Buho, mirando alrededor, buscando saber y comprender. Dicen que las ballenas azules tienes el corazon del tamaño de un automovil, seguro que si eso es cierto, tu corazón sería una gran ballena azul, latiendo a cada paso, a cada aliento.

Los dias a tu lado, nunca son iguales, aunque a menudo lo parezcan.

Y las manos como hormiguitas….

 
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